Juan Ferrón
En el deporte adaptado, cada historia es única. No solo por los resultados o las medallas, sino por los caminos que conducen hasta ellas. En el caso de Juan Ferrón, nadador vigués con discapacidad visual y miembro del Club Natación Mos (CN Mos), su trayectoria refleja una combinación de esfuerzo, entorno, disciplina y pasión que va mucho más allá del rendimiento deportivo.
Desde muy pequeño, su vida ha estado marcada por la convivencia con una discapacidad visual provocada por un retinoblastoma bilateral diagnosticado a los seis meses de vida. Los tratamientos médicos —quimioterapia, radioterapia y varias intervenciones— condicionaron su visión desde la infancia. Actualmente, ve parcialmente por el ojo izquierdo, mientras que en el derecho no tiene visión.

Juan Ferrón. Foto cedida por el nadador
"Veo por el ojo izquierdo lo suficiente para defenderme, pero por el derecho nada."
Lejos de convertirse en un obstáculo insalvable, esta realidad ha formado parte de su desarrollo personal y deportivo, acompañándole en un proceso de adaptación constante que hoy se traduce en alto rendimiento.
De muchos deportes a una decisión clave
Antes de centrarse en la natación, Juan tuvo una infancia muy activa. Probó distintos deportes como fútbol, baloncesto o balonmano, influido también por su entorno familiar, especialmente por sus padres, que habían jugado profesionalmente a este último.
Sin embargo, fue el baile de salón el que, de forma indirecta, le llevó a descubrir la natación competitiva. Un día cualquiera, en un pabellón, su madre vio un cartel anunciando una competición para jóvenes no federados. Juan se apuntó, compitió y quedó tercero. Aquella experiencia cambiaría su vida.
Durante un tiempo compaginó natación y baile, pero la exigencia de ambas disciplinas, junto con el aumento de la carga académica al llegar a 3º de la ESO, le obligó a elegir.
La decisión fue clara: dejó el baile y se centró completamente en la piscina.
El valor del grupo y los primeros logros
Uno de los factores que más marcaron sus inicios fue el entorno humano que encontró en el club. Compartir entrenamientos con nadadores de su misma edad generó una motivación constante y un ambiente competitivo sano.
Aunque en esos primeros años no llegaron grandes resultados a nivel nacional, sí vivió experiencias que considera irrepetibles, llegándolas a valorar más que logros posteriores.
Personas clave en su carrera

Juan Ferrón compitiendo. Foto cedida
Detrás de cada deportista hay una red de apoyo. En el caso de Juan, su madre fue la figura que inició todo el proceso, pero también entrenadores como Alberto Pereira (en el CN Mos) y José Luis Vaquero (en su etapa en Madrid) han sido determinantes.
"Vaquero es como un segundo padre y lleva sacando lo mejor de mí varias temporadas."
Juan insiste en una idea que define su forma de entender el deporte: el rendimiento nunca es individual. "Siempre hablo en plural cuando hablo de mí como nadador porque pienso que el equipo lo hago yo con mi entrenador."
Rutina, disciplina y alto rendimiento
Su día a día refleja la exigencia del deporte de élite. Compagina sus estudios en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (INEF) con una rutina intensa de entrenamiento: "Entreno todos los días: dos horas de agua y una de gimnasio por la mañana."
A esto se suman dobles sesiones varios días a la semana, dependiendo del momento de la temporada. Esta disciplina ha sido clave en su evolución.
"La natación te enseña que si quieres algo, te lo tienes que trabajar."
Adaptación y retos
En cuanto a su discapacidad, Juan explica que no ha necesitado modificar de forma significativa su técnica de nado: "Nado como un nadador convencional, incluso a veces me dicen que mejor."
Sin embargo, sí existen retos específicos, especialmente cuando entrena o compite en piscinas desconocidas: "Tengo que probar bien las distancias de las paredes para no fallar en los virajes."
Además, uno de los mayores desafíos ha sido compaginar el deporte con los estudios, especialmente durante etapas exigentes como el Bachillerato.
Ferrón compitiendo. Vídeo cedido por el nadador
Competir en natación adaptada
Uno de los aspectos más complejos de explicar es el sistema de competición en la natación adaptada. A diferencia de la natación convencional, no siempre gana quien llega primero.
"Puedes hacer marca personal y no ganar, porque todo depende de la puntuación respecto al récord del mundo."
Este sistema busca equilibrar las diferentes discapacidades mediante una clasificación por puntos. No obstante, cuando compite dentro de su propia categoría (S12), la lógica vuelve a ser la habitual: "Dentro de tu categoría, gana el que toca antes la pared."
El deporte como forma de vida
Más allá de la competición, el deporte tiene bastante impacto en su vida. Ferrón destaca especialmente la disciplina, la constancia y la fortaleza mental que ha desarrollado gracias a la natación.
Para él, el entrenamiento también es un espacio de reflexión personal, donde ordenar pensamientos y afrontar los retos del día a día.
Accesibilidad e instalaciones
En relación con el contexto del deporte adaptado, Juan considera que se han producido avances importantes, aunque todavía queda camino por recorrer para garantizar la accesibilidad total.
"Hay que trabajar para que nadie se quede sin hacer deporte por falta de accesibilidad."
Medios de comunicación y visibilidad
Uno de los aspectos clave en el desarrollo del deporte adaptado es su presencia en los medios. Juan señala que existe un aumento progresivo del interés, aunque todavía muy ligado a grandes eventos como los Juegos Paralímpicos.
Presente y futuro
Su carrera deportiva ya cuenta con logros bastante importantes, como el subcampeonato en el estilo relevo 4x100 para nadadores con discapacidad visual en el Mundial de Natación Paralímpica de Singapur 2025, sus medallas en el Trofeo Internacional de Barcelona o su participación en los Juegos Paralímpicos de París 2024, en los que obtuvo un séptimo puesto en la modalidad de 100 metros mariposa y un undécimo lugar en los 400 libres.
"No solo quiero ir a Los Ángeles, quiero llegar en plena forma y luchar por una medalla."
Con la mirada puesta en el futuro, sus objetivos son ambiciosos: mejorar sus marcas, clasificarse para el próximo Mundial y, a largo plazo, llegar a Los Ángeles con opciones reales de luchar por una medalla en su prueba estrella, los 100 metros mariposa.





